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psicologia del colorNo solo la apariencia de un color depende grandemente de su contexto en el espacio y en el tiempo, sería también necesario saber a qué tinte preciso se hace referencia, a que valor de claridad, y a qué grado de saturación. A todos nos sensaciona el color y cada uno tiene sus propias ideas sobre antipatías o simpatías, gusto o desagrado sobre aquel o este color, pero de manera general, todos percibimos una reacción física ante la sensación que produce un color, como la de frío en una habitación pintada de azul o la de calor en otra pintada de rojo. En la psicología de los colores están basadas ciertas relaciones de estos con formas geométricas y símbolos, y también la representación Heráldica. Los colores cálidos se consideran como estimulantes, alegres y hasta excitantes y los fríos como tranquilos, sedantes y en algunos casos deprimentes. Aunque estas determinaciones son puramente subjetivas y debidas a la interpretación personal, todas las investigaciones han demostrado que son corrientes en la mayoría de los individuos, y están determinadas por reacciones inconscientes de estos, y también por diversas asociaciones que tienen relación con la naturaleza.

De acuerdo con  Mario Saavedra, el uso del color debe ser un elemento importante a considerar si se quiere una vivienda más agradable y confortable desde el punto de vista térmico. Además, éste tiene una influencia directa en las personas. Es muy importante considerar la estrecha relación que existe entre la selección del color y no cómo se vaya a ver la casa, sino el confort que se vaya a lograr, comenta el arquitecto, el uso del color puede expresar la cuestión psíquica y el comportamiento de las personas e inclusive ejercen alguna acción fisiológica. Para lograr frescura y confort, el especialista en arquitectura del paisaje recomienda el uso de colores claros, ya que son los que dan una mayor comodidad tanto física como psicológicamente. Entre los tonos más recomendados, comenta, se encuentran los terrosos, las diversas tonalidades del blanco, los pasteles, la arena y los ocres.

“Con una selección de estos colores vamos a disminuir, por ejemplo, el impacto de la radiación solar en el hogar”, agrega. La mejor elección que puede hacer una persona para mantener su vivienda lo más confortable posible es el uso de pigmentos claros, sin embargo, éstos pueden combinarse ligeramente con otras tonalidades más oscuras para darle más vida al espacio y lograr un mejor equilibrio en el uso del color, coincide Adán Sagarnaga Chávez. Para refrescar la vivienda, los colores claros tendrían que ser los que mayormente dominaran en el espacio, dice, pero no lo dejaría todo de un solo color, pues se pueden combinar con otros para resaltar algunos detalles que hagan que se equilibre el espacio y [así] no se vea todo igual. El director de Sagarnaga arquitectos sugiere que se puede utilizar después del claro, y en menor proporción, un tono intermedio entre los cálidos y fríos, como el verde, y por último sólo como detalle usar alguno más oscuro, como el negro o café.  Agrega que los más confortables desde el aspecto térmico son los blancos, los pasteles y los colores de materiales como el mármol. El uso de tonos claros tiene un impacto directo en la temperatura de la casa, pues al usarlos se puede disminuir entre dos y tres grados centígrados el clima del lugar, destaca Joel Valencia Ríos.

                                      psic. del color

Los ambientes frescos se logran con colores claros, como el blanco, crema, marfil y durazno, comenta, otra opción, si nos inclinamos hacia uno en especial, es crear el color utilizando el blanco como base y proporcionándole un matiz del color que queramos. El especialista en arquitectura y construcción agrega que para lograr un espacio fresco en la sala, comedor, recámaras y cocina se pueden utilizar tonos como crema, durazno o amarillo claro, y si se está en un espacio de trabajo dentro de la casa, los más recomendables son el blanco, blanco ostión y el marfil, porque éstos ayudan a aumentar la visibilidad en ese espacio. En una escala de más fresco a más caliente, afirma Valencia Ríos, se puede colocar primeramente al blanco como el más fresco, seguido del amarillo y naranja, en un término medio está el rojo y de los más calientes se encuentran el café, superado por el negro como el más caliente de todos. Es bien importante que el color que predomine en el espacio sea uno claro para lograr esa reducción de temperatura, agrega. Además de traer beneficios térmicos en el hogar, el uso de pigmentos claros puede favorecer que los espacios se vean más amplios, señala Saavedra.

Mientras que los colores oscuros tienden a dar la sensación de achicar el espacio, si usas colores claros el espacio se amplía visualmente. Además, para los techos siempre se recomienda el uso de los claros para que se vean más amplios y el lugar se sienta más fresco, agrega. Sagarnaga Chávez dice que es importante considerar también el tipo de iluminación que se tenga en el espacio para aumentar más el confort del lugar. Para lograr frescura principalmente yo buscaría que se lograra la mayor iluminación posible del exterior, y en ambientes nocturnos buscar el equilibrio entre luz cálida y fría. En menor proporción, un tono intermedio entre los cálidos y fríos, como el verde, y por último sólo como detalle usar alguno más oscuro, como el negro o café. Agrega que los más confortables desde el aspecto térmico son los blancos, los pasteles y los colores de materiales como el mármol. El uso de tonos claros tiene un impacto directo en la temperatura de la casa, pues al usarlos se puede disminuir entre dos y tres grados centígrados el clima del lugar, destaca Joel Valencia Ríos. Los ambientes frescos se logran con colores claros, como el blanco, crema, marfil y durazno-, comenta, -otra opción, si nos inclinamos hacia uno en especial, es crear el color utilizando el blanco como base y proporcionándole un matiz del color que queramos.

El especialista en arquitectura y construcción agrega que para lograr un espacio fresco en la sala, comedor, recámaras y cocina se pueden utilizar tonos como crema, durazno o amarillo claro, y si se está en un espacio de trabajo dentro de la casa, los más recomendables son el blanco, blanco ostión y el marfil, porque éstos ayudan a aumentar la visibilidad en ese espacio. En una escala de más fresco a más caliente, afirma Valencia, se puede colocar primeramente al blanco como el más fresco, seguido del amarillo y naranja, en un término medio está el rojo y de los más calientes está el café, superado por el negro como el más caliente de todos. Es bien importante que el color que predomine en el espacio sea uno claro para lograr esa reducción de temperatura, agrega. Los colores oscuros tienden a dar la sensación de achicar el espacio, si usas colores claros el espacio se amplía visualmente. Para los techos siempre se recomienda el uso de los claros para que se vean más amplios y el lugar se sienta más fresco.

                                    psicologia color

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dasher20   |2011-05-15 16:41:49
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